Las comunidades desempeñan un papel fundamental en las iniciativas destinadas a mitigar los riesgos sanitarios, prevenir las pandemias y adaptarse al cambio climático en el marco de «Una sola salud».
Un principio clave adoptado por PREZODE es la participación de la comunidad en la prevención y respuesta a las pandemias. La vigilancia comunitaria es fundamental para la rápida detección de situaciones alarmantes y la aplicación eficaz de medidas para prevenir epidemias y pandemias. Esta función reviste especial importancia en el contexto del cambio global, en el que la aparición de zoonosis está estrechamente relacionada con los riesgos sanitarios relacionados con el clima.
Una sola salud requiere compartir información en tiempo real a todos los niveles antes de que se tomen decisiones a niveles superiores. Por lo tanto, una mejor comprensión de las limitaciones locales es clave para informar las políticas, fomentar la adopción y generar confianza. Reforzar los sistemas sanitarios de base comunitaria es crucial para prevenir la aparición de enfermedades zoonóticas, pero también para mejorar la vigilancia, la respuesta y el control de otras enfermedades transmisibles, ya que las comunidades locales sirven de punto de partida y contribuyen decisivamente a la cadena de vigilancia sanitaria.
Para allanar el camino hacia un planeta más sano mediante el enfoque «Una sola salud», las vías deben implicar a las comunidades, los expertos y los líderes políticos. Esto requiere inversiones específicas para mejorar el compromiso y la capacitación de las comunidades de primera línea. El enfoque colaborativo se considera rentable, salva vidas y agiliza los tiempos de respuesta. Aboga por tender puentes entre los enfoques descendente y ascendente para prevenir los riesgos emergentes y diseñar políticas sanitarias pertinentes alineadas con las necesidades de las comunidades afectadas.
PREZODE, basándose en la experiencia de sus miembros, defiende un enfoque ascendente en consonancia con el concepto de «Una sola salud».